LOS NIÑOS Y EL MATERIAL DE ANIMACIÓN:
LA EXPERIENCIA DE SOR GENEVIÈVE UWAMARIYA EN RUANDA

04 agosto 2020

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Sor Geneviève, ¿cómo y cuándo ha nacido su vocación?

Mi vocación viene de lejos: Cuando estaba en cuarto de primaria, gracias a una maestra carismática que nos daba clases de religión y nos enseñaba a orar y a hacer gestos de caridad, habíamos formado un grupo de niños que se preocupaba de los pobres, e íbamos a ayudarles los fines de semana, buscando leña, sacando agua del pozo para ellos y leyéndoles la palabra de Dios.

Hoy es la directora del departamento nacional de catequesis de la Conferencia Episcopal de Ruanda. ¿Cuál es su ocupación principal?

En la Conferencia Episcopal me ocupo del departamento nacional de catequesis, que se encarga de:

  1. Estar al servicio de las necesidades de la Catequesis en todas las diócesis (Catequesis para niños y adultos), tanto en las escuelas como fuera de ellas.
  2. Proporcionar manuales de Catequesis a todos los niveles, y de la formación de los Catequistas.

¿Puede explicarnos cómo ha nacido la idea de producir con niños material de animación para animar a otros niños?

Entre las tareas del departamento nacional, hay este aspecto de procurar manuales de catequesis. Cuando he comenzado a trabajar en la Conferencia Episcopal, me he dado cuenta de que no había ningún manual de formación que pudiera ayudar a los niños a ser misioneros. Sin embargo, para ser misioneros son necesarios conocimientos espirituales, bíblicos, litúrgicos, etc… así, he pensado en algo sobre la historia de la Salvación para animar a los niños y hacer que, a su vez, sean misioneros.

¿Qué ha descubierto con este material de animación?

La calidad principal de este material es la imagen. Para los niños es necesaria una imagen que hable. Jesús también se ha servido de imágenes: el Buen pastor, el sembrador… las redes sociales presentan a nuestros niños imágenes que a veces destruyen sus vidas. Como Iglesia, nosotros les ofrecemos imágenes constructivas. Los niños son, sobre todo, inocentes, cuyos mensajes de inocentes llegan a todo el mundo. No hay resistencias. Incluso antes de evangelizar a los otros niños, evangelizan a sus padres, con los que viven (según testimonian los mismos padres). Un proverbio ruandés dice: Un ternero aprende a pacer cerca de su casa. Después evangelizan a otros niños. Los niños misioneros se encuentran entre ellos, tienen un lenguaje común, los mismos modos de actuar, un mismo vocabulario. Atraen con más facilidad a otros niños hacia las realidades del cielo. 

 

Por último, según su experiencia, ¿cuál es el objetivo que hoy debe tener una buena catequesis?

El objetivo que una buena catequesis debería alcanzar hoy:

1. Articular Fe y vida.

2. El testimonio (testigos creíbles de la Fe).

3. Los valores verdaderos (respeto de la vida; dar sentido a la vida).

4. La ecología.