VENEZUELA – Tiempo de formación para adolescentes, jóvenes adultos de la Infancia y Adolescencia Misionera y familias
Del 13 al 17 de febrero, las Obras Misionales Pontificias (OMP) de Venezuela han organizado una serie de talleres de formación misionera dirigidos a adolescentes, jóvenes adultos, responsables del movimiento de la Infancia y Adolescencia Misionera (MCA) y familias en diversas ciudades del país: Cabimas, Punto Fijo, Barquisimeto y Maracay.
En Barquisimeto se ha celebrado la edición nacional de la Escuela para Animadores Misioneros (ESAM), de II nivel, en la escuela San Vicente de Paúl de la archidiócesis local. Estos talleres tienen como objetivo fortalecer la formación integral de los animadores misioneros, profundizando en su identidad, espiritualidad y liderazgo.
En la parroquia San José Obrero de la diócesis de Cabimas se ha llevado a cabo la Centimisión Missionary Leaders School (ELMIC), enfocada en enriquecer la formación de los adolescentes para responder a los desafíos del servicio de evangelización, mediante actividades de animación y reflexión.
Asimismo, en la escuela parroquial Punta Cardón de la diócesis de Punto Fijo se ha desarrollado la Escuela para Líderes Misioneros (ELMI), Nivel I, ofrecida por el Servicio de Animación y Cooperación Misionera Juvenil (Jovenmisión).
En Maracay, en la escuela San Martín de Porres, ha tenido lugar la Escuela para Familias Misioneras (EFAMI), en la que han participado 16 parejas de las diócesis de Mérida, Maracay, Guasdualito, Acarigua‑Araure, San Carlos y Los Teques. La EFAMI es un espacio formativo que, a través de la animación y la cooperación misionera para las familias, promueve procesos de formación humana, comunitaria, espiritual, doctrinal, pastoral y misionera. Su objetivo es fortalecer la vida familiar y renovar su compromiso con la misión universal de la Iglesia.
Estos encuentros reflejan el compromiso constante de las OMP por promover una Iglesia en salida, formando discípulos misioneros en todas las etapas de la vida. A través de estos espacios de formación, niños, adolescentes, jóvenes y familias renuevan su vocación bautismal y asumen con mayor conciencia su responsabilidad en la animación y la cooperación misionera.