POSI: «Los derechos de los niños en el centro», el tema del boletín recién publicado
Arremangarse, actuar y poner en primer plano los derechos de los niños. Este es el núcleo del apasionado editorial firmado por la secretaria general de la Pontificia Obra de la Santa Infancia (POSI), la hermana Inês Paulo Albino, con el que se abre el boletín publicado en junio. «La presencia de los niños, estén donde estén, debería impulsarnos a cambiar nuestra perspectiva y a invertir todos nuestros recursos en ellos, arremangándonos para construir juntos un futuro mejor», escribe la hermana Inês Paulo Albino, quien confía a los niños la misión de enseñar a los adultos a ser más humanos.
El boletín, recién publicado, es fruto, como siempre, de un minucioso trabajo de recopilación y selección de noticias procedentes de las Direcciones Nacionales de las Obras Misionales Pontificias (OMP) y de las diócesis. En la sección «La Voz de los Niños», en este número destacan las Direcciones Nacionales de las OMP de Malí, Ecuador y la República Checa. En Malí, la POSI agrupa a niños de entre 7 y 14 años que forman parte del movimiento católico abierto a todos los niños, sin distinción de etnia ni religión, «Los amigos de Kizito». Las actividades de este movimiento se rigen por el lema «Mano a mano por un mundo más bello». La situación sociopolítica del país afecta al desarrollo normal de estas actividades, pero, a pesar de ello, el Día de la Santa Infancia se celebró en todas las diócesis de Malí. No te pierdas los testimonios de algunos niños de la parroquia del Sagrado Corazón de Bamako, que organizó una iniciativa navideña con el objetivo de inspirarse en los cuentos tradicionales africanos para transmitir a los niños los valores evangélicos. También en Ecuador hay una intensa actividad de los grupos infantiles y de animación misionera que se lleva a cabo en muchas comunidades y se promueve a nivel diocesano, arquidiocesano y de vicariatos, tal y como informa la directora nacional. Resulta interesante el testimonio de Walter Zambrano, de doce años, y de su madre, que relatan a dos voces el recorrido de Walter en la POSI y cómo esta experiencia le ha cambiado para mejor. Por su parte, se denominan «pequeños clubes misioneros» a los grupos que reúnen a los niños que participan en las actividades de la POSI en la República Checa, donde la Jornada dedicada a la Santa Infancia tiene lugar el 1 de junio, coincidiendo con el Día Mundial del Niño. Entre las actividades más significativas se encuentran el material misionero para pasar las vacaciones de verano en el oratorio y los calendarios en forma de cómic; entre los materiales de actividades misioneras especiales destacan los relacionados con el año jubilar, en el que se puso en marcha el programa catequético para niños «Peregrino misionero de la esperanza». Este programa se prolongará hasta el próximo mes de octubre e incluye, entre otros, trece temas mensuales y una serie de juegos, concursos, tareas creativas y fichas. En cuanto a la sección de testimonios recopilados por las diócesis en este número, se parte de Nsukka, en Nigeria, donde la pobreza generalizada complica la situación escolar, motivo por el cual la diócesis concede becas a 50 niños de la POSI, para llegar al Vicariato Apostólico de Arabia del Norte, donde la POSI se fundó el 28 de marzo de 2025. Por su parte, Missio Avona, que opera en el Vicariato Apostólico de Arabia del Norte, celebró este año la Jornada de la Infancia Misionera del 2 al 4 de enero y está llevando a cabo un proyecto para los niños surgido de la situación de conflicto en Oriente Medio, tal y como relata en su artículo el padre Marcus Fernandes, delegado de Missio Avona. Continuamos con la diócesis de Nouakchott, en Mauritania, cuyo principal reto, en un país de mayoría musulmana, es el diálogo interreligioso y la promoción de la fraternidad. Aquí, las religiosas gestionan centros infantiles dedicados a la educación nutricional y a la acogida y rehabilitación de niños con discapacidades físicas e intelectuales. Desde Tailandia nos llega el testimonio del obispo de Chiang-Rai y, sobre todo, la historia del Centro Home Charity, dedicado a los niños con discapacidad que carecen de acceso a la atención sanitaria y la educación, gestionado por los camillianos, mientras que desde la diócesis de Butare, en Ruanda, nos llega el relato del padre Vlastmil Chovanec, rcj, que narra la fundación y la misión del Centro Sant’Antoine de Nyanza, coordinado por los padres Rogacionistas, en favor de los niños huérfanos de entre 4 y 20 años. Desde la diócesis vietnamita de Long Xuyen nos llega el relato de una realidad en la que la prioridad es ofrecer oportunidades educativas a los niños, mientras que desde la archidiócesis de Boston la coordinadora de educación misionera de las POM ilustra las numerosas actividades que se ofrecen a los niños y jóvenes de la Asociación de la Infancia Misionera (MCA). Desde Bangladés, el padre Mankin narra además la realidad de la parroquia del Santísimo Nombre de Jesús en Baluchora y cómo allí el trabajo infantil constituye una verdadera lacra, mientras que desde Ucrania nos llega el testimonio de la Comunidad para niñas «Beata Tarsikia Matskiv», que se ocupa de adolescentes procedentes de familias numerosas y pobres. Desde la diócesis de Paramaribo, en la República de Surinam, nos llega la bonita experiencia de los campamentos de verano organizados por las Siervas del Señor y de la Virgen María, que ofrecen una oportunidad de calidad a jóvenes expuestos a la violencia y a situaciones de dificultad económica y social. Por último, le toca el turno a la archidiócesis de Kananga, en la República Democrática del Congo, que sufre las repercusiones de la guerra, donde la Iglesia trabaja intensamente en favor de los niños, las personas vulnerables y los s de edad avanzada. Un rayo de esperanza es la Escuela TANTAMANA, que también cuenta con el apoyo de la POSI.